Mantener el motor refrigerado es tan importante como mantenerlo lubricado para un  correcto funcionamiento del motor, un fallo en este sistema puede causar daños graves en el motor, incluso dejarlo inservible. Para evitar problemas, con el sistema de refrigeración del motor, es importante controlar los niveles como el estado del líquido refrigerante.

El control del nivel refrigerante es sencillo, basta con revisar el vaso de expansión frecuentemente y rellenar con refrigerante, cuando baje el nivel del líquido por debajo del mínimo estipulado por el fabricante.

Para verificar el estado del refrigerante, se debe examinar el estado del líquido, a través del tapón del radiador o del depósito de expansión. Comprobar que no esté sucio debido al oxido y que no contenga aceite o restos de combustible, que indicaría la posible existencia de fugas en la junta de culata.

De todas formas el líquido refrigerante pierde sus cualidades con los kilómetros, por lo que se recomienda el remplazo cada 60.000 km y a pesar de no alcanzar este kilometraje es importante cambiarlo debido a que por el tiempo también el refrigerante pierde.

Vaciado y limpieza del circuito refrigerante

refrigerantePara vaciar el circuito algunos automóviles tienen un tornillo o grifo de vaciado en la parte baja del radiador, otros dispones de un tapón atornillado en el bloque motor, y en otros casos se procede al vaciado soltando el manguito o tubería inferior del radiador.

Una vez vacío el circuito de refrigeración, se puede proceder a lavar el circuito, en caso de que el líquido refrigerante sustituido este muy sucio. Mantendremos el tornillo de vaciado fuera  y procederemos con una manguera a introducir agua en el circuito hasta que el agua salga limpia.

Cerrar el tapón de vaciado y cuando este el circuito lleno, entonces arrancamos el motor y lo mantenemos funcionando durante unos minutos, a continuación se procede a vaciar el circuito otra vez, si el agua sale muy sucia se deberá repetir la operación.

Las incrustaciones de cal que se producen con el tiempo en el interior del motor y en el radiador reducen la capacidad transmisora de calor y estrechan los pasos de líquido entre el bloque y la culata y en el interior del radiador. Para eliminar estas incrustaciones hay que usar un producto específico para este fin.

Se hará funcionar el motor con este producto durante 20 minutos aproximadamente, después se vaciara y, a continuación, se lavara perfectamente con agua.

Llenado y purga del circuito

Colocar los tapones de vaciado o bien algún manguito por donde hayamos vaciado el líquido refrigerante

Abrir los tornillos de purga, si los tuvieran. Normalmente se disponen de dos o tres purgadores:
– Uno en la parte alta del radiador
– Otro en la caja del termostato
– Y un tercer purgador, en un manguito de la calefacción

Llenar lentamente el circuito a través del depósito de expansión.

Cerrar los tornillos de purga cuando el líquido comience a salir sin burbujas. Se empieza por el más bajo y se termina por el que esté en una posición más alta.

Ajustar el nivel del depósito de expansión y poner el tapón. Después, arrancar el motor y esperar a que se conecte el electro ventilador.

Comprobar que, a temperaturas de régimen, el nivel queda por encima de la marca MAX. A continuación, parar el motor y dejar que se enfrié, el líquido deberá estar entre el MIN y MAX si no fuera así ajustar el nivel.

Si fuera preciso añadir liquido estando el motor caliente, se hará muy despacio para no exponer al motor a cambios bruscos de temperatura que pueda ocasionar tensiones térmicas