El termostato en un automóvil es el encargado de mantener una temperatura de motor adecuada y constante, el cual necesita trabajar con una temperatura del refrigerante de aproximadamente 90°.

El termostato es un elemento de control que abre o cierra un circuito en función de la temperatura. Es de vital importancia en el motor, es el encargado de mantener la temperatura del motor de forma adecuada y constante.

El termostato controla el  paso del refrigerante del radiador hacia el motor para que este llegue a su temperatura ideal de operación en el menor tiempo posible, de esta forma puede ahorrar combustible.

El resorte se dilata cuando la temperatura del refrigerante aumenta; cuando la temperatura baja el resorte se contrae, de esta forma se produce  la apertura y cierre necesario para controlar el flujo del refrigerante.

Fallas comunes en el termostato

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Las fallas que se pueden presentar en el termostato es que se quede pegado y puede quedar abierto o cerrado, las dos fallas pueden ocasionar inconvenientes.

El termostato abierto: cuando el termostato se queda abierto el motor funciona en frio, no almacena el refrigerante en el motor para conservarlo y llegar a su temperatura ideal de funcionamiento.

Cuando el termostato se queda abierto se genera un aumento excesivo en el consumo de combustible.

El termostato cerrado: cuando el termostato se queda atascado en su posición de cerrado el motor se recalienta, porque no se permite el ingreso de refrigerante para bajar la temperatura de operación en el motor

Cuando el termostato se queda cerrado el motor se recalienta y puede producir daños en la culata y en la junta de la culata y puede generar daños en el motor por recalentamiento.

Oxido o suciedad: sucede cuando al motor se le aplica una formulación inadecuada del refrigerante; la proporción debe ser 60% de refrigerante por 40% de agua, si la mezcla se hace de forma inadecuada o se aplica únicamente agua, se produce oxido y suciedad en el termostato, generando que este se agarrote.