Cada día más colombianos deciden comprar un carro usado debido al alto costo que están presentando los carros cero kilómetros. Esto sumado a la alza en el precio del dólar y a la reforma tributaria que afecta el precio final de los vehículos.

Es por esto que las personas que están pensando en comprar un auto usado, deben tener en cuenta varios puntos y analizar algunos aspectos antes de tomar la decisión de comprar vehículo

Es importante tener en cuenta la marca, referencia y modelo del vehículo pues como es bien sabido, hay carros más comerciales que otros y si se adquiere uno con poca difusión en el mercado, mala representación o deficiente servicio postventa, corres el riesgo de no poder venderlo fácilmente o de no conseguir repuestos de manera fácil.

La idea es hacerse a un buen carro y para ello, debe revisar varios carros antes de tomar una decisión final, preferiblemente durante el día y no en la oscuridad de la noche. También es preciso revisar su estado mecánico, de estructura, red eléctrica, humedad, corrosión, rayones y otros puntos importantes, por medio de un peritaje. Hay talleres especializados e incluso aseguradoras que prestan este servicio y que junto a su propia verificación, te dará una idea mucho más clara y precisa de realmente cómo está el vehículo y de cuánto tiempo podrá disfrutarlo sin necesidad de invertir en arreglos y mantenimiento.

Es importante tener en cuenta el kilometraje del carro; lo normal es que un carro que permanece en una ciudad como Bogotá recorra una cifra cercana a los 20 mil kilómetros en un año. Si la multiplicación muestra que el kilometraje recorrido en la vida del vehículo es mayor al promedio, piénselo mejor pues al tener más uso, seguramente sus piezas tendrán un desgaste mayor y tendrá que invertir más rápidamente dinero en reparaciones y repuestos.

Si bien en los clasificados de periódicos e Internet suelen aparecer muy buenas opciones de compra y personas que venden carros honradamente y de buena fe, no falta el personaje inescrupuloso que está esperando la oportunidad para engañar algún incauto. Por eso, es preferible que la compra la realices en un establecimiento reconocido o en su defecto a una persona de confianza, minimizando así el riesgo de ser víctima de estafas.

No olvide solicitar al vendedor una prueba de manejo del carro. Deja que él sea quien lo conduzca durante el tramo que considere necesario y así poder escuchar y analizar mejor el comportamiento del vehículo. Durante la prueba, apague el radio para escuchar el motor y detectar posibles ruidos extraños y analiza la suavidad de la caja de cambios, la precisión de la dirección, el estado del embrague, el humo expulsado por el exosto, posibles fugas y por supuesto, el andar del vehículo a lo largo de diversos tipos de terreno, especialmente, en ascensos y calles destapadas donde se puede evidenciar la potencia y el estado de la suspensión.

Es necesario revisar que la documentación del vehículo esté al día, así como los pagos referentes a impuestos y demás obligaciones contraídas según el caso. Se debe contar con la tarjeta de propiedad original, Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito SOAT y Revisión Tecnicomecánica para los carros con más de seis años de uso. No está de más solicitar al vendedor copia de los recibos de pago correspondientes a impuestos de matrícula y certificado de tradición original expedido por la oficina de Tránsito donde se encuentra registrado.

Una parte vital del proceso es la revisión del pasado legal del carro. En la División de Automotores de la DIJIN se expide una constancia de que el carro no tiene problemas legales, es decir, que no ha sido usado en la comisión de delitos. También puedes acceder a la información que hay en el RUNT ingresando el número de la placa y del dueño para encontrar los resultados, historial, mora, infracciones y otra información de tránsito.