Los inyectores en los automóviles son los encargados de inyectar el combustible para mezclarse con el aire, están montados en el múltiple de admisión y son alimentados de gasolina a presión por la bomba de combustible. Al igual que otras partes de los automóviles estas partes tienen un desgaste o acumulan suciedad y necesitan mantenimientos preventivos o correctivos para evitar tener inyectores sucios.

La gasolina, especialmente en Colombia, viene con suciedad o residuos. Estos residuos pasan al estanque donde, por lo general, son retenidos por los filtros de combustible, con el tiempo se van pasando estos residuos de manera normal y más aún cuando no se cambian los filtros de combustible regularmente, o también por usar la reserva de combustible, ya que la bomba toma todos los residuos del estanque y se los envía a los inyectores ensuciándolos aceleradamente.

Inyectores suciosLas fallas que presentan los inyectores sucios son leves o graves. Las leves son difíciles de notar, ya que se muestran sólo en las aceleraciones o en las desaceleraciones, las que se vuelven menos suaves por tirones, pero en los casos más graves el cilindro correspondiente al inyector sucio deja de funcionar porque el inyector deja de suplir de combustible y el motor comienza a fallar a simple vista.

Una vez que se diagnostica un inyector tapado hay tres formas de limpiarlos. La primera es usando líquidos de limpieza que se echan en el estanque de gasolina y los van destapando; la segunda es por barrido donde se instala en el auto un estanque con un líquido de limpieza y se hace funcionar hasta que se acaba este producto; y por último, limpieza por ultrasonido donde se sacan los inyectores y se instalan en un banco de pruebas, después se lavan los inyectores y se vuelven a probar, siendo este último, creo, el más confiable, ya que no deja dudas del funcionamiento como los otros sistemas.

Como recomendación no usar el automóvil con poca gasolina y cambiar los filtros en los kilometrajes indicados, sí es posible limpiar los inyectores de manera preventiva como primera vez a los cien mil kilómetros y luego cada cincuenta mil, eso nos alejaría de cambiar inyectores por suciedad excesiva.

Dado que los inyectores influyen en el funcionamiento y potencia de nuestro motor, muchas de las señales de que están sucios se notarán en la conducción cotidiana, por ejemplo:

  • Dificultades para encender el vehículo.
  • El motor del coche se sacude mientras manejas.
  • Al conducir sientes como si el motor del coche se ahoga repentinamente, para luego recuperar la marcha normal.
  • Falta de potencia en la conducción. Al acelerar notas que el motor no aumenta las revoluciones y que el vehículo no avanza tan rápido como debería.
  • Por último, si estás gastando más combustible de lo normal recorriendo el mismo kilometraje, es muy posible que tus inyectores estén sucios y que el consumo óptimo de combustible se esté viendo afectado